La marcha se consolida como una de las más importantes del calendario
04-V-2008. OIER FANO
SAN SEBASTIÁN. DV. Cientos de cicloturistas guipuzcoanos tiñeron de color, en la mañana de ayer, nuestras carreteras con motivo de la Marcha Cicloturista Internacional Ziklotur DV08, que se consolida como una de las más deseadas del calendario. Las loas y alabanzas a la organización de la prueba, no competitiva, fue denominador común en el velódromo Antonio Elorza. Las caras, desencajadas en algunos casos porque la velocidad a la que se rodó fue, por tramos, de crucero, denotaban satisfacción por la marcha, que dio comienzo a las nueve y media, también desde el velódromo. Por lo general, los participantes mostraron un estado de forma impecable, sobre todo los miembros de célebres clubes como el Donostiarra, Sampedrotarra, etc... aunque hubo quien evidenció que le vendría bien tomar parte en más marchas para afinar el tipo.
Entre este último grupo no se puede incluir a tres amigos de Hernani, Jon, Unai y Javi, que alababan en los aledaños de Anoeta la iniciativa que, desde hace unos años, desarrolla DV.
«Lo hemos hablado durante la carrera, se trata de la mejor marcha cicloturista de Gipuzkoa, al menos en nuestra opinión, y está al nivel de las mejores de España. A nosotros nos vienen muy bien estas pruebas porque solemos salir como mínimo los domingos, en una grupeta de diez personas, y a veces pasamos miedo. Como siempre ocurre, aunque en los últimos años vemos más concienciación, algunos conductores no respetan la distancia de metro y medio de separación y no es un trago de buen gusto, cuando además estás en pleno esfuerzo».
Dos recorridos
Existían dos recorridos, uno corto y uno largo. El primero, de 69 kilómetros, llevó a los cicloturistas por las carreteras de Añorga, Usurbil, Aginaga, Orio, Zizurkil, Sorabilla, Andoain, Urnieta y Hernani. Egoitz, un joven beasaindarra, ataviado con el maillot de la ONCE «de la época de Abraham Olano», hizo ese recorrido y sufrió a la altura de Andazarrate. «Pero me lo he tomado con filosofía, porque aquí hemos venido a disfrutar, iba controlando las pulsaciones, pero el paisaje atenúa el cansancio, recomiendo a quienes no hayan participado nunca en esta prueba a hacerlo en la próxima edición».
El segundo recorrido, de 117 kilómetros, y que además de los citados municipios pasaba por Zarautz, Getaria, Billabona, Irura, Anoeta, Tolosa Azpeitia, Zestoa o Nuarbe. Los pasos por el alto de Meagas y Santa Agueda endurecieron los gemelos de más de uno, aunque ninguno se quejó en exceso en la llegada, quizás más preocupados por recuperar líquidos que por recordar los momentos de mayor sufrimiento.
«No se si será casualidad o no, pero cada vez que he participado en la marcha, ha hecho buen tiempo. Después hay muy buen rollo porque estamos acostumbrados a correr en otras circunstancias, con la eterna preocupación por la seguridad y por encontrarnos un terreno sin peligros, y hoy es casi un día de fiesta, el que ha participado seguro que así lo puede atestiguar», aseguraba Ramón, veterano cicloturista que alababa el espíritu no competitivo de la prueba. «Cada uno va a su marcha, como se suele decir, la carretera te pone en tu sitio y encuentras cobijo en pequeños grupetos, personalmente seguiré participando porque es un día divertido».
Y es que el cicloturista pudo disfrutar de unas condiciones buenas en lo climatológico, y casi perfectas en lo organizativo. No faltaron coches neutros de asistencia técnica, avituallamientos de calidad y a la conclusión de la marcha, los participantes pudieron degustar bocadillos, yogures, zumos, cervezas y refrescos. El esfuerzo tenía recompensa.
Como viene siendo habitual, la organización contrató un seguro de responsabilidad civil para la marcha y la asistencia médica de la prueba estuvo atendida por la DYA. Fue una bonita mañana para el cicloturismo guipuzcoan.