Dominador de la carrera desde el primer día, en Legazpi, salió vestido de amarillo en Orio y tenía ayer la cara totalmente hinchada.
Benito Urraburu
El último ganador de la Vuelta al País Vasco acabó la carrera y en cuanto pudo se marchó a su casa, en Pinto, junto a su novia y unos amigos, después de cumplir con todos los protocolos. El podio, el control antidopaje y la rueda de prensa. Los kilómetros que recorrió en coche hasta Madrid le sirvieron para ir olvidando la tensión que tuvo durante toda la semana, para sentir un cierto alivio.
– ¿Cómo se encuentra un día después de ganar la Vuelta al País Vasco?
– Estoy jodido. Tengo un flemón que no entro por las puertas de
asa. Si la carrera dura un día más no la acabo. No tomé ningún antibiótico y así me ha ido. La noche del sábado al domingo la pasé casi despierto. Me medio dormí a las cuatro de la mañana y me ha molestado bastante. Estoy molido.
– ¿Por qué dice que no hubiera podido terminar la prueba?
– Si tuviese que correr ahora mismo no podría ni atarme la
orreílla del casco. Te puedes hacer una idea de cómo tengo la cara. Estoy bastante incómodo.
– ¿Cuándo va a ir al dentista?
– He pedido vez para hoy, a ver qué me dice y cómo tengo la inflamación. No sé cómo me surgió lo de las muelas. Son cosas que no suelen pasar en carrera, pero alguna vez te tocan. Tuve que ir al dentista y lo puso muy mal.
– ¿Ha celebrado el triunfo de alguna forma especial?
– Primero, con los compañeros del equipo en el autobús. Luego me monté en el coche con dos amigos y mi novia y me fui hasta Madrid del tirón. Mientras iba en el coche, la tensión de toda la semana iba desapareciendo.
– ¿Entrenó el día después de ganar la prueba?
– No, entre el flemón y el cansancio que tenía encima no he entrenado. Esta semana me lo voy a tomar con tranquilidad. No dejaré de andar en bicicleta, pero entrenaré un día si y otro no. Bajaré un poco de forma. Ahora no sirve de nada mantenerla. Lo que hemos tenido es una comida con la familia de mi madre.
– ¿Cómo se ha tomado su familia el triunfo?
– Con alegría. La pena es que mi padre está un poco bajo por la muerte de mi abuela. Todavía no ha pasado mucho tiempo. Esas cosas no se pasan de un día para otro, se necesita tiempo.
– Dicen que la Vuelta al País Vasco deja mucha paliza en el cuerpo, ¿es verdad?
– Se notan los seis días de carrera, el ir a tope. El terreno es muy duro, acumulas tensión todos los días, luego está el tiempo, con lluvia y frío. Yo fui con la idea de ganar y eso te añade todavía más responsabilidad. Luego están los rivales, el nivel de la carrera. Si lo juntas todo pues sí, acabas fatigado.
– ¿Se ha ido satisfecho de como le han salido las cosas?
– Estoy contento con el resultado. Noto que me mejorado en la contrarreloj y que me he defendido bien en la carrera. He sacado tiempo donde he podido. No había una llegada en alto para marcar diferencias. Me he ido satisfecho y sorprendido por lo bien que me he visto en la contrarreloj.
– ¿Hay algo que le haya llamado la atención de la prueba?
– La cantidad de gente que ha habido. Parecía que regaban con manguera de lo que llovía algunos días y la gente aguantaba. En las salidas y en las metas, en la carretera he notado el calor de los aficionados. He cumplido lo mejor que he podido con todo el mundo. Incluso algunos días me han tenido que acompañar hasta el control porque no llegaba de la gente que tenía alrededor. Me hecho muchas fotos, he firmado autógrafos. Muchas veces no he podido satisfacer a todo el mundo. Antes en Castilla-León y en Murcia también he notado el calor de la gente. Es un consuelo.
– Johan Bruyneel dice que usted tiene algo especial, ¿qué es?
– No me lo preguntes a mí. Yo no te lo puedo explicar. Pregúntaselo a Johan, a otros. Mira, la gente puede pensar que ganas porque eres bueno, pero yo cuido todos los detalles al límite, todos, hasta los más mínimos. La diferencia entre un corredor bueno y otro que gana está en esos mil detalles que te digo. Soy una persona que si se marca un objetivo lo preparo a tope, al límite, con todas las consecuencias. Entreno mucho, me gusta entrenar, me sigo mucho a mi mismo.
– Me han contado que se cuida mucho con la alimentación, ¿es verdad?
– Sí, me cuido. Después de la Vuelta a Murcia tuve que apretarme las clavijas para bajar peso. Te han engañado, porque no soy de comer poco, sino mucho, pero bien. Soy más de pescado que de carne, pero tampoco muy especial.
– ¿Un plato favorito?
– La tortilla de patatas. Soy terrible. Como haya una en la cocina de casa, primero me como un cacho, luego otro y al final acabo con toda. Tengo que tener cuidado.
– ¿Tenía algún plan especial para el domingo?
– Cenar con los amigos. Era el cumpleaños de uno de ellos y nos fuimos a cenar.
– ¿Mantiene los amigos de siempre?
– Los de toda la vida, del barrio, del pueblo. Algunos de ellos son los que me siguen a muchas carreras.
– Usted ha sorprendido por la forma en la que ha ganado, pero también su equipo, ¿qué piensa de sus compañeros?
– Han estado en carrera todos los días, trabajando a destajo. Se
a dicho que teníamos la carrera bloqueada. ¿Qué teníamos que hacer? No había diferencias en la general. El objetivo era mantener el líderato. Han tenido que currar como c.... Han estado de matrícula. ¿Dónde encuentro yo una gente así? ¿Dónde hay un equipo que se deje todo en la carretera por tí?
– ¿Ha pensado en algún momento en cambiar de equipo?
– Me pagan bien, me respetan. ¿Qué hago, dejarles tirados? Me dejaban todo fácil para que rematase su trabajo. En ningún momento he pensado en marcharme, en ninguno.
– ¿Qué piensa de Cadel Evans? ¿Como le ha visto?
– Le he visto bien. En la etapa del viernes, en la que se llegó a Orio se metió delante y tuve que hacer lo que pude. Está haciendo un principio de temporada fuerte. Sacó una contrarreloj muy buena.
– ¿Y Thomas Dekker?
– Ha tenido un resultado de la carrera muy bueno. Yo iba para arriba mejor que él, pero soltó una contrarreloj muy buena. Ha sido muy regular. Si tu lo ves en la tele parece fácil, pero cualquier error son segundos de diferencia.
– ¿Está pensando en el Dauphiné Liberé, su próxima prueba?
– No. Cuando llegue el momento pensaré en ella. De momento me voy a relajar un poco, pero sin abandonarme. Dentro de unos días veremos lo que hago.
– ¿Quiere ganar todo lo que va a correr?
– Quiero hacer bien mi trabajo y si después gano mejor, pero sí, me gusta ganar.

Alberto Contador remató su gran carrera con una exhibición en la contrarreloj. [David Aprea]