El suizo, vencedor en tres ediciones consecutivas entre 1992 y 1994, trabaja para una firma de ropa.
Joseba Lezeta
VIANA. DV. «¿Me llamáis por un serial que publicáis con los ganadores de la Vuelta al País Vasco? Sí, gané tres ediciones. ¿Cómo estoy en el ránking? ¿Cuántas victorias tiene Sean Kelly?». Pensaba que el irlandés era su principal rival. No sabía que González Linares superaba a ambos con cuatro. Once años después de que colgara la bicicleta, Tony Rominger no ha perdido su carácter competitivo. Se adivina en sus preguntas, en sus comentarios. Y eso que actualmente dedica la mayor parte de su tiempo a la representación de la firma de ropa Crast.
A sus 47 años, el suizo, ganador de tres ediciones consecutivas de la Vuelta al País Vasco entre 1992 y 1994, reside en Berna. Tenía una casa en Marbella, donde pasaba parte del año, pero la vendió. «Cuando dejé el ciclismo empecé a trabajar para IMG, una multinacional que organiza eventos deportivos como las vueltas a Suiza y Romandía. También llevo la representación de algunos ciclistas». Es mánager de Samuel Sánchez, Rubiera y Klöden, entre otros. También lo fue de Zulle y Vinokourov.
De todas maneras, actualmente no presta tanta atención como antes a los ciclistas y, de alguna manera, se ha desvinculado parcialmente de este deporte. «Ahora me dedico pincipalmente a la representación de una firma de ropa. Es lo que se lleva más horas de mi trabajo».
Después de colgar la bici «necesitaba hacer deporte. Llegué a participar en duatlones y carreras a pie nada más concluir mi carrera profesional. Ya no lo necesito y he dejado de correr a pie. Actualmente no practico ningún deporte. He dejado todo».
Mantiene contacto con gente que le acompañó en el equipo Clas como «el mecánico Alejandro Torralbo –actualmente en el CSC– y el masajista Marcelino Torrontegui –ahora en el equipo de fútbol del Málaga–. Sin embargo, he perdido el placer por el ciclismo. Si este año no hay escándalos, necesitará dos o tres temporadas para recuperarse y volver a ser lo que fue. De todas maneras, lo veo con bastante pesimismo».
Rominger guarda recuerdos imborrables de la Vuelta al País Vasco: «Esta carrera se me hacía corta. Eran cinco días que pasaban enseguida. Se desarrollaba sobre un terreno duro que me convenía. El equipo, primero con el nombre de Clas y luego con el de Mapei, se volcaba conmigo. Fueron unos buenos años para nosotros». Tenía como compañeros a Arsenio González, Jon Unzaga, Fernando Escartín, Iñaki Gastón, Francisco Javier Mauleón... Incluso a Abraham Olano.
Sigue su relato: «La gente, además, me trataba muy bien en el País Vasco. Las contrarrelojs del último día me beneficiaban. Eran espectaculares por la cantidad de aficionados que se reunían en las cunetas. En aquellas cronoescaladas creía que iba a atropellar a la gente. No entiendo cómo se apartaban a tiempo porque por momentos estaba convencido de que iba a chocar con los espectadores».
Larraitz, Urraki...
Tony Rominger venció en 1992 en Alegia, con final en Larraitz; en 1993 en Urretxu, con la cronoescalada a Santa Bárbara; y en 1994 en Azpeitia, con la llegada mediada la ascensión a Urraki.
Su palmarés en esta ronda, sin embargo, es más amplio ya que se impuso en ocho etapas: dos en 1992, tres en 1993 y dos en 1994 y una en 1995, edición en la que terminó tercero en la clasificación general detrás de Zulle y Jalabert. En la historia de la Vuelta al País Vasco sólo hay tres corredores que se han llevado más etapas que él: Txomin Perurena y Sean Kelly, con once cada uno, y Laurent Jalabert, con nueve.
Los años en los que ganó País Vasco venció también en la Vuelta a España. En 1995 inscribió su nombre en el palmarés del Giro de Italia. Sumó 92 victorias en once temporadas como profesional repartidas en cinco equipos.

Tony Rominger recuerda con agrado la Vuelta al País Vasco. [Usoz]