Análisis | JOSEBA BELOKI
Tras una época de primaverales días y un invierno que no ha sido tal, parece que volvemos a la realidad. En abril, aguas mil y eso significa que comienza una nueva edición de la Euskal Herriko Itzulia.
Este año por fin nos encontramos con un recorrido que da oportunidades a todos los corredores; eso sí, una cosa es disputar una etapa y otra ganar la carrera.
Si tiramos de lógica, cosa que últimamente escasea en el mundo del ciclismo, debería de ser una edición marcada el primer día por Descarga, controlada hasta ese nuevo muro en las inmediaciones de Orio y sentenciada el sábado en una dura y complicada crono.
A priori y sobre el papel todo el mundo es listo pero si a todo esto que estamos preparando para cocinar esta semana le añadiéramos el toque de ese condimento tan tradicional en Euskal Herria llamado sirimiri, nos podemos encontrar con un espectáculo difícil de controlar y que nos puede dejar alguna que otra sorpresa para la clasificación general.
No es un terreno fácil para afrontar con mal tiempo, con alguna que otra emboscada y sobre todo incómodo para trabajar por detrás. Participantes muchos, corredores buenos todos, para disputar pocos... pero para mi sin ningún lugar a dudas un favorito claro: Alberto Contador.
Pese a tener un plantel de corredores envidiable y bloques muy estructurados que pueden hacernos ver un bonito espectáculo todas las miradas están puestas en el líder de Astana. El recorrido le viene a las mil maravillas y su motivación no tiene tope. Espero que todos los aficionados y los amantes de este deporte vivamos una semana apasionante de CICLISMO y lo digo con mayúsculas porque es lo que aquí queremos, disfrutar de las bicis y de los corredores que son en definitiva y pese a quien pese la clave de este deporte. Espero que veamos las cunetas llenas, las pintadas de siempre, porque eso será buena señal.