El ganador del Tour 2007 ha desvelado que ha inspeccionado la etapa final de la Vuelta al País Vasco y cree que será «durísima».
Legazpi. Efe
El madrileño Alberto Contador, ganador de la primera etapa y primer jersey amarillo de la Vuelta al País Vasco, expresó su satisfacción por haber logrado "rematar" el trabajo de sus compañeros del Astana en la línea de meta de Legazpi después de una jornada en la que aseguró haber encontrado "mejor de lo que esperaba".
"No a sido un exhibición mía, sino del equipo que ha controlado la carrera en todo momento. Yo he tenido buenas piernas en Deskarga y al final he podido llegar. Me he encontrado mejor de lo que esperaba. Mosquera iba justo y sus relevos no eran demasiado fuertes, pero al final he tenido fuerzas para llegar", explicó Contador los últimos kilómetros
El ganador del último Tour de Francia recalcó que el hecho de añadir a su palmarés un triunfo del prestigio del obtenido hoy "es enorme", pero señaló que su objetivo en la ronda vasca es enfundarse el último jersey amarillo de la carrera el sábado en Orio.
"Una victoria de etapa tan bonita como esta, y con un poco de épica por la lluvia, siempre gusta más. Vengo a intentar ganar. Ahora estoy contento, pero ni muchísimo menos significa que se ha ganado la Vuelta. Ahora hay que estar adelante y atentos", dijo.
«Etapa durísima»
Contador, por otro lado, desveló que ayer estuvo inspeccionando uno de los puntos clave de la prueba, el temido repecho de Aia, con rampas de hasta el 25% de desnivel, situado en el tramo final de la quinta etapa que se correrá el viernes con final en Orio.
"Me hubiera gustado venir antes, pero preferí descansar después de Castilla y León. Ayer le eché un vistazo rápido y la verdad es que es una pared, es durísima. Va a ser un bonito espectáculo para el espectador, aunque nosotros vamos a sufrir muchísimos. Espero llegar bien de fuerzas", señaló el corredor.