KILOMETRO CERO | Benito Urraburu
Hay que ser prudentes. La lista de ciclistas que mandan a nivel mundial oscila más que la Bolsa. Todo depende de la soberbia que apliquen unos, de las miserias en las que sean capaces de revolcarse otros o de cómo se muevan las envididas que corroen y erosionan este deporte. Es mejor no mirar hacia atrás, más que nada para evitar caer en una depresión. Lo mejor es pensar en el presente. El futuro de este deporte es hoy. El mañana no existe.
Si miramos la lista de participantes de la Vuelta al País Vasco nos encontramos con una renovación de nombres espectacular. Las purgas que han ido eliminando ciclistas han resultado llamativas. La verdad es que continúan llegando nuevos talentos. El proceso de regeración del ciclismo nunca tendrá fin. El tiempo no se detiene.
Alberto Contador, Luis León Sánchez, Carlos Barredo, Thomas Dekker, Robert Gesink, Igor Anton o Riccardo Riccó aparecen para unirse a los dinosaurios que han sobrevivido a todo. Ciclistas no van a faltar nunca, aunque dentro de poco habrá escasez en determinados países. Lo que puede que no haya es carreras.
Los organizadores profesionales, no es el caso de Organizaciones Deportivas EL DIARIO VASCO, sacan adelante sus eventos con más o menos dificultades. Los que no viven de esto cada vez pasan más penurias y las cuerdas, frágiles, que las sostienen pueden llegar a romperse con fragilidad.
El escaparate del ciclismo no refleja nunca lo que hay detrás, lo que se nos puede venir encima. Es como la vida. Conoces la imagen que te proyectan, lo que te quieren vender, pero en contadas ocasiones sabes la realidad de muchas situaciones, de las personas. Disfrutar del presente, del elenco deportivo que se paseará por las carreteras vascas, es lo que se tercia.