El cocinero donostiarra Joseba Jiménez, organiza la fiesta Es el dueño de los restaurantes 'Txori' y 'Harvest Wine'
DV. San Sebastián
«Nos vamos a reunir unos 40 tamborreros. La mitad, vascos que viven aquí, en Seattle (la capital más al noroeste de Estados Unidos, cerca de la frontera con Canadá) y el resto empleados y amigos del bar Txori y del restaurante Harvest Wine (Cosecha de vino)». Lo cuenta eufórico y feliz el cocinero donostiarra Joseba Jiménez, de 47 años, 22 de ellos en ese país, y propietario de ambos establecimientos.
Le acaban de llegar los tambores y se oye el rataplán de fondo. «Hemos convocado a la gente de la Euskal Etxea de Seattle, donde hay unos 300 socios. Más de la mitad ya han nacido aquí y el resto son originarios de Euskadi». El sábado por la noche van a aprovechar que es víspera de festivo y del patrón donostiarra. «Estos días hemos ensayado con palos y tabillas. La tamborrada la voy a dirigir yo». Adelante el plan festivo a la donostiarra. «Nos reuniremos delante del Txori y tocaremos la Marcha de San Sebastián. Luego desfilaremos alrededor de la manzana tocando los tambores y escuchando la música en un aparato de música». Iban a lanzar cohetes pero el alcalde no les ha dado permiso. «Demasiado ruido, nos dijo».
40 euros
Después, a cenar, en el comedor del restaurante, con mesas corridas tipo sociedad. El menú que ha preparado sólo cuesta 40 euros «para que nadie se quede sin venir a cenar». Se sentarán unos cien vascos y familiares. Joseba va a preparar este menú: ensalada Bake Leku, en honor a la sociedad de Bakio con la que tiene excelentes relaciones; luego pochas navarras con almejas; cordero asado con champiñones, piquillos, patatas panadera y salsa en reducción del mismo cordero; queso de Roncal y Ossau-Iraty con confitura de cereza negra.Para beber txakoli «tengo ocho etiquetas» tinto de Rioja Alavesa, Navarra y Ribera del Duero, sidra de Astigarraga, patxarán, licor de manzana, brandy y armagnac.
Joseba y su esposa, la norteamericana Caroline Messier, están entusiasmados con la respuesta de los habitantes de la industrial Seattle a su propuesta gastronómica. «El Txori lo inauguré en noviembre y sólo sirvo pintxos de los tradicionales de Donosti, como los del Txepetxa, Ganbara, La Cepa... y de los de autor, como los que se sirven en A fuego negro, Aloña Berri». Está muy al tanto de la oferta de mini cocina donostiarra «Voy hasta cuatro veces al año a San Sebastián y recorro los bares nuevos y más interesantes». También visita a sus maestros de la cocina, como Juan Mari Arzak «es mi tutor, mi padre gastronómico», Pedro Subijana y a sus amigos, entre ellos Dani y Estela, del Kokotxa, que han estrenado su primera estrella Michelín, designación que a Joseba Jimenéz le llena de alegría.
Se despide con «un abrazo para todo Donosti y un beso para mi tierra». De fondo vuelve a sonar algún redoble suelto. Tamborrada a la donostiarra a 12.000 kilómetros.