El Eibar emprende una nueva etapa, retorna a Segunda, una categoría que, históricamente, no le resulta desconocida, no envano estuvo dieciocho temporadas consecutivas hasta consumado el descenso hace uno año. Es un vuelta a empezar. La plantilla se ha renovado totalmente, sólo quedan ocho jugadores, ocho artífices del ascenso -Manel, Alaña, Etxabe, Lombraña, Altuna, Gurrutxaga, Eizagirre y Codina-. El Eibar ha sufrido una metamorfosis, entendida necesaria para afrontar una Liga en la que se quiere recuperar la pujanza de aquel espíritu combativo por el que se caracterizó en sus años en la división de plata. En la antesala del inicio del campeonato, el Eibar es una incógnita. El objetivo prioritario es la permanencia. «Nosotros sabemos que lo vamos a tener complicado, pero vamos a luchar hasta el final y que sepan los rivales que para ganarnos tendrán que pagar un alto precio». Estas palabras las ha remarcado Javier Mandiola, en más de una ocasión, a lo largo de la pretemporada. El técnico debuta en Segunda, lo hace cargado de ilusión. Quiere conjugar las ganas y deseos de triunfar de los nuevos jugadores -la mayoría neófitos en la categoría- con el aplomo y experiencia de los veteranos.
El perfil del Eibar se asemejará al de siempre: ser un rival férreo y rocoso. La pretemporada, como test que es, tiene sus contradicciones. En el caso del Eibar, el punto brillante fue el choque jugado ante el Rácing de Santander, a quien hizo ocasiones y nunca le perdió la compostura, plantó cara con presión y supo combinar cuando el momento lo requería. Demostró fortaleza, gustaron nuevos jugadores como Carmelo Yuste en la medular; la entrega y movilidad de Yagüe en la delantera, otro tanto en el caso de Goiria; la técnica de Insa en la visión del espacio-juego; la fortaleza de Medina en la defensa acompañada del buen hacer de los laterales Txiki y Raúl García. Las sensaciones proyectadas en estos previos a la Liga son positivas, alimentan esperanzas. El cuadro armero ha encajado 3 goles (2 de Osasuna y 1 del Noja, éste fue en propia meta de Medina) y ha marcado 5 (al Beasain 1-0; 1-3 al Noja y 1-0 al Real Unión). Una derrota, tres victorias y dos empates con Mirandés y Amurrio, resumen la competición preparatoria. El técnico armero ha apostado, de entrada, en la mayoría de los encuentros, por el dibujo táctico 4-2-3-1, con Cuéllar en la portería; Txiki, Alaña, Medina, Raúl García, en defensa; Lombraña y Carmelo, de pivotes; Del Olmo, Insa, Codina, de medias puntas; y Yagüe, arriba. Alaña, Lombraña y Codina son tres vestigios de la pasada temporada que, a priori, se han ganado la titularidad en una plantilla que cuenta con 13 incorporaciones, a la espera de un delantero y un hombre de banda. Si no hay contratiempos de última hora, ocho jugadores debutarán en el equipo titular. El Eibar tiene quiere apuntalar el gol, una carencia también generalizada en el resto de equipos: todos buscan un arite goleador. El Eibar buscar profundidad, además de recambios, como medida profilática de cara a una temporada maratoniana que concluirá el 15 de junio. Conceptualmente el equipo va asimilando que defensivamente ha de ser fuerte en una categoría donde la estrategia y el mínimo despiste pasa factura, trae consecuencias catastróficas. La Segunda no se caracteriza por ser prolífica en goles, el marcaje en corto y la presión en todo el campo es una de sus características sobresalientes. Tener mentalidad de Segunda es vital, la capacidad de sufrir de un equipo lo es prácticamente todo, es un valor añadido. En el caso del Eibar es fundamental que las nuevas incorporaciones inoculen ese espíritu guerrillero necesario en un estado de supervivencia.
Mandiola afrontará, de salida, su reto en Segunda: en la portería con Cuéllar -hombre de presencia y dominador del juego aéreo-; en defensa la experiencia de Alaña (central) y Txiki (lateral derecho que se ha convertido en el lanzador del equipo) hay visos de garantía, sumada a la altura y fuerza de Medina (a veces, quizá por aquello de la pretemporada se ha complicado en la salida con el balón), a la rapidez y buena colocación de Raúl García (lateral izquierdo, aunque es diestro, es jugador polivante); la solvencia y la labor gris de Lombraña y Carmelo en la medular forma parte del forjado; las tres medias puntas Codina (está en forma y desborda con facilidad, todos conocen su habilidad); Insa (tiene calidad, se ofrece mucho, a veces su labor pasa desapercibida); Del Olmo (rápido y golpea con los dos pies, decidido a la hora de seleccionar el tiro); y Yagüe (es una constante pesadilla para las defensas).
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La plantilla
Altas
Cuéllar (At.Madrid)
Herrera (Levante)
Medina (Hospitalet)
Txiki (Las Palmas),
Raúl García (Burgos)
Martino (Celta)
Del Olmo (Sestao)
Markel Robles (R.Unión)
Insa (Valencia)
Zurutuza (Real Sociedad)
Goiria (Burgos)
Yagüe (Espanyol)
Carmelo Yuste (Zaragoza) |
Bajas
Asensio (Palencia)
Trevi (Rácing Santander)
Zigor (Ecija)
Rebollo (Barakaldo)
Eneko Romo (Real Unión)
Rubén García (Puertollano)
Hernáez (Athlétic B)
Fagoaga (Granada 74)
Iñigo (Murcia)
Erostarbe (Lemona)
Retegi (Athletic B)
Alex Albistegi (Real)
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Equipación
Camiseta azulgrana, pantalón azul y medias azulgranas.
Segunda equipación verdiblanca
El entrenador
Javier
Mandiola
Nació el 9-4-58 en Eibar
Segunda
temporada
Presidente
Jaime Barriuso
Campo
Ipurua (5.200)
Temp. en Segunda
24
Presupuesto
3 millones (aprox.)
Socios
3.300 |