|
Asumir decisiones IÑAKI IZQUIERDO| El Análisis | 11.04.07 Si Rekarte tiene que seguir o no en la Real puede ser opinable. Lo que no admite dudas es que la gestión que está haciendo el club del caso está siendo lamentable y no puede sorprender a nadie, porque la actuación de Consejo está en su línea habitual de no tomar decisiones. El club está en su derecho de apostar por su continuidad o por lo contrario. Lo que no puede ser es que no haga nada al respecto, que aplace el problema a ver si se soluciona por inspiración divina, o algo así, con tal de no asumir la responsabilidad de solucionar un asunto delicado. Los dirigentes de la Real no quieren que Rekarte siga, pero no asumen esa decisión y permiten que lo que debería ser una acción natural y legítima de su responsabilidad como directivos se convierta en un culebrón que daña la imagen de la entidad y además afecta a lo deportivo en un momento crítico para la sociedad. Es impropio de la Real transmitir la imagen de que uno de sus titulares habituales no juega para no renovarle, a falta de una estrategia mejor para solucionar el problema de un contrato firmado en 2002. Se puede discutir si Rekarte tiene que seguir o no, pero lo grave es la parálisis que le impide al club tomar esa decisión y muchas otras. Los dirigentes realistas no son capaces de afrontar una negociación con Aranburu pese a la voluntad decidida del jugador de seguir. Kovacevic ha sido siempre un problema para ellos y nunca un jugador básico. Librarse de su contrato parece una fiesta. Los casos de Prieto y Garrido duermen el sueño de los justos. En resumen, el Consejo no ha conseguido ninguna renovación estratégica, la muestra más evidente de una falta de previsión y de proyecto deportivo que no es ningún secreto. El club se ha refugiado en una tesis vacía de contenido que se resume en que sólo se piensa en la permanencia y mientras ésta sea posible se van a dedicar todos los esfuerzos a ello, sin distraerse en otras cuestiones. Es una excusa para no abordar la realidad de cara. Un equipo gestor de una empresa de 35 millones de euros anuales debe ser capaz de trabajar en más de un frente al mismo tiempo y decir lo contrario es buscar escapatorias. Lo grave no es decir sí a Rekarte o no, lo grave es no decir nada y pensar que los problemas se solucionan solos. Hay que abordarlos, aunque a lo mejor ya no queda tiempo para nada. |
|
![]() |
© Copyright DIARIOVASCO.COM DIGITAL VASCA, S.A. CIF A-20677878 Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián Contactar / Mapa web / Aviso Legal / Política de privacidad / Publicidad / Master El Correo / Club Lector 10 |
![]() |