
Eibar vivió una mañana de domingo con todos los ingredientes para que los vecinos salieran a la calle. El sol acompañó y la txistorra se convirtió en el aperitivo perfecto en distintos puntos de la ciudad.
Uno de los que centró la actividad festiva fue la zona de Abontza en la que los vecinos de Abontzako Itturrixa Elkartea prepararon treinta kilos de txistorra. Los Abontzatomasak fueron un éxito de público y todos pudieron disfrutar del conocido embutido. Además, los pequeños pudieron disfrutar de los juegos populares y la fiesta se completó con sorteos de regalos. Pero no fue el único punto en Eibar en el que el olor de la txistorra se convirtió en protagonista, ya que multitud de establecimientos hosteleros siguieron la costumbre de acompañar el aperitivo con txistorra. «¿Está caliente?», preguntaba un cliente en el céntrico bar Koskor. «Si no está caliente, no tendrás que estar soplando», le respondía el camarero en una mañana en la que el paladar y el morro de algunos se tiñó de rojo.