«Desde que he nacido mi papá ha sido el mejor padre que se puede imaginar y sólo quiero decir que te quiero mucho», acertó la hija de Jackson, de 11 años, antes de quebrarse y romper a llorar.
El solemne homenaje público a la memoria de Michael Jackson exaltó la humanidad y el talento del 'rey del pop' y tuvo su momento más emotivo cuando su hija Paris Michael Katherine, de 11 años, rompió a llorar al recordar a su padre.
La gala, de más de dos horas, que fue seguida por televisión por millones de personas en todo el planeta, culminó cuando la familia tomó el escenario del Staples Center para cantar en compañía de otros artistas los clásicos de Jackson 'We Are The World' y 'Heal The World' antes de dirigirse a los más de 17.000 asistentes.
«Desde que he nacido mi papá ha sido el mejor padre que se puede imaginar y sólo quiero decir que te quiero mucho», afirmó la hija de Jackson, de 11 años, muy emocionada y arropada por sus tíos.
El inesperado testimonio de Paris Jackson eclipsó el resto de declaraciones, al ser el primer pronunciamiento público de uno de los protegidos descendientes del cantante para quien también tuvieron palabras de afecto Jermaine y Marlon, hermanos del artista.
«Una parte de ti vivirá siempre en todos nosotros. Puede que ahora Michael te dejen tranquilo», señaló Marlon.
El evento dirigido por el coreógrafo Kenny Ortega (High School Musical), quien trabajaba con Jackson para preparar sus conciertos estivales en Londres, se celebró con la presencia del cuerpo del difunto cantante en un ataúd dorado que fue trasladado para la ocasión desde el cercano cementerio Forest Lawn de Hollywood.