Dirigida por Pedro Rivero, es la primera cinta española con esa tecnología.
El reparto parece la peor pesadilla para alguien que adore lo establecido y le aterren los sobresaltos y los imprevistos. Para tranquilidad de Pedro Rivero, presidente de la Asociación de guionistas vascos desde 2002, y director de 'La Crisis Carnívora', el primer filme rodado en tecnología Flash para webs que salta a la gran pantalla a partir de hoy, ellos sólo ponen las voces.
Sin trampa ni cartón. Los actores que doblan a los protagonistas animados del filme son una declaración de intenciones: Enrique San Francisco, José Coronado, Álex Angulo, Pablo Carbonell, Pedro Reyes, Carlos Sobera, Joaquín Reyes, Óscar Terol o Mario Pardo, entre otros.
Por si hiciera falta, la estrella del filme, San Francisco, alter ego de la protagonista, la hiena Crevel, recién emergido de un agitado preestreno nocturno previo a la presentación del filme, puso los puntos sobre las íes a los personajes con una responsabilidad que dinamitó el estereotipo que le persigue y tampoco duda en alimentar: «Son todos unos hijos de .... no hay ninguno que se salve, el que no es un puñetero, es un cobarde o algo peor. Lo mejor que se puede decir es que esta película está dando la imagen más cercana y real al sistema político y social actual», exclamó, cerveza en mano.
Tras una odisea de casi 9 años, «una carrera de obstáculos», para su sorpresa la cinta se estrena con «casi» 100 copias, frente a las casi 80 previstas en un principio. «No saben lo que están haciendo» afirmó Rivero, que presentó el filme en Bilbao junto a Crevel-San Francisco, «el único animal carnívoro que se resiste a aceptar el pacto vegetariano aprobado por todos los animales que conviven en paz y armonía a base de ración diaria de «fruta y verdura» y al que no le duelen prendas a la hora de descubrir y utilizar la hipocresía reinante en su mundo.
El filme ha costado millón y medio de euros (Los Simpson, 50 millones, Don Quixote, 13) y está dirigido, en principio, a un público de juvenil para arriba por su carácter «iconoclasta». Todos los actores hicieron sus voces sin visionar las imágenes de su personaje. «A mí me gustan mucho los documentales pero no tengo televisión», precisó San Francisco.
Toda la animación se hizo después sobre las voces puestas por los actores. Rivero confesó que con ese presupuesto no les hubiera podido pagar. «Les engañé, les fui embaucando y haciéndoles venir a Bilbao a poner su parte». Rivero cree que la generación juvenil actual de potenciales espectadores de cine que se descarga todo de internet es «más selectiva pero más puñetera: él elige y consume gratis y si tiene que pagar se lo piensa mucho».
Respecto a eso, y a si la ausencia de dinero estimula la creatividad, San Francisco zanjó la cuestión. «Si no hay talento no hay dinero en el mundo que arregle eso, sólo empeora las cosas. Veo cine español y hoy no pasa nada en la mayoría de las películas, o sólo pasan tres cosas, y para contar eso están hora y media: han perdido el sentido de la realidad, han perdido a los jóvenes porque no salen a la calle, el cine español es localista, un cine de amigos. La gente que hace cine en España hoy no tiene vergüenza, se le dan 150 millones de pesetas a alguien que lo que tiene que hacer es coger un pico y una pala: o son unas gilipolleces espantosas o una especie de humanismo barato».
Conoce a gente de tu edad, o con tus mismas aficiones, o de otros países, o de la puerta de al lado, o al amor de tu vida... ¡chatea!
Opina sobre la marcha nocturna en Gipuzkoa. ¿Cierran demasiado pronto? ¿Están las copas caras? ¿Dónde está el mejor ambiente?