
Los componentes de Oinarri ganaron el concurso de ETB-1 'Oh Happy Day!', un triunfo que dedican a su presidente recientemente fallecido
E l pasado mes de enero ocho formaciones corales iniciaban su particular batalla musical en el programa Oh Happy Day!, de ETB-1. Tras doce semanas de dura competición, el concurso presentado por Klaudio Landa se despedía el pasado sábado, con una final de infarto vivida en directo en la que los tres finalistas entraban en liza por convertirse en el mejor coro: Musikalis, de San Sebastián; Izaro, de Bermeo, y Oinarri, de Errenteria. Finalmente, la txapela y los 6.000 euros en metálico con los que estaba dotado el primer premio iban a parar a manos de la treintena de jóvenes errenteriarras de entre 14 y 22 años que dirige Imanol Elizasu.
«Ha sido fantástico», asegura el director de Oinarri, para quien tan importante o más que ganar el certamen era «aprovechar el escaparate televisivo para mostrar nuestro trabajo». Con esa intención afrontaban la última entrega de Oh Happy Day!, la que les otorgaba el triunfo sobre el resto de competidores.
«Íbamos ilusionados, pero con una mezcla de sentimientos contradictorios», confiesa Elizasu. «Por un lado, viendo al resto de coros, teníamos esperanzas de ganar; pero, por otro, oyendo algunas de las críticas del jurado, nos surgían dudas».
Ese mismo jurado decidía proclamarles vencedores. Según explican, «cuando lo oímos, se nos pasaron por la cabeza mil cosas, aunque, sobre todo, nos acordamos de Josean Arbelaiz, el presidente de Andra Mari -Oinarri se incluye en esta coral-, que murió de repente durante la grabación del concurso. Fue un golpe muy duro para todos. Lo pasamos muy mal. Justo el día después del funeral tuvimos que grabar uno de los programas. Este premio se lo dedicamos a él y a todos los que nos han apoyado».
Errenteria y el resto de la comarca de Oarsoaldea se volcó con ellos. «Su apoyo ha sido tremendo. No sabemos cómo agradecer a la gente el bombardeo de mensajes de móvil y el que llenaran la plaza Xabier Olaskoaga, donde se colocó una pantalla gigante para seguir la final desde la villa», declaran.
Atrás quedan varios meses de intenso trabajo, en los que los integrantes de Oinarri han tenido que someterse a ensayos casi maratonianos. Imanol Elizasu asegura que su participación en el programa de ETB-1 «ha supuesto un gran esfuerzo». Además de preparar los temas que habrían de interpretar semana tras semana -«algunos nos los imponían, como el de Fangoria»-, también debían de prestar atención a su puesta en escena. «Para eso, Agustín Arrazola y Josune Alba han resultado claves. Ellos son los artífices de los movimientos, de ese discurso teatral al que podría denominarse coreografía», indica el director de la agrupación coral.
Ayer las voces ganadoras volvían a reunirse en su Errenteria natal para continuar con los ensayos. «Antes de pasar por televisión, ya teníamos una agenda de actuaciones bastante completa».
El coro Oinarri fue fundado en 1976 por José Luis Ansorena y en la actualidad sirve de cantera a la Coral Andra Mari. Sus actuaciones se han multiplicado por todo el País Vasco, pero también fuera de él.