Hondarribia vivió ayer, víspera de su día grande, un gran aperitivo festivo. Con los cohetes y repiques de campanas, Hondarribia comenzó sus fiestas patronales a las doce del mediodía. En un día repleto de actos, las músicas del Alarde inundaron las calles, se celebraron los solemnes Te Deum y la Salve, los corporativos bailaron el aurresku y el nuevo burgomaestre, Patxi Goikoetxea, recibió el bastón de mando del Alarde de Hondarribia, de manos de Alejandra Aginagalde y Josune Guereño. La lluvia, al final, fue clemente y respetó los actos.
Hasta 22 tortillas de patata diferentes se presentaron al concurso.
El festival transfronterizo Dantza Hirian bajó el domingo el telón en Errenteria, poniendo fin a su quinta edición.
Ambientazo ayer en Zarautz durante la jornada final de la Euskal Astea de este año. Desde primera hora de la mañana ya se palpaba el ambiente festivo en las calles y plazas de la localidad.
Encierro de vaquillas en Hondarribia. Los jóvenes más valientes se atrevieron a desafiar al animal en una carrera por las calles de la ciudad.