El balance del día del general Satur Ibargoyen no pudo ser más positivo pese al intenso calor. Ibargoyen valoró que «han desfilado 8.145 personas más que el año pasado».
Satur Ibargoyen vivió una jornada de total tranquilidad en su condición de general del Alarde tradicional. Dejando al margen las responsabilidades y tensiones inevitables en quien dirige una tropa de más de 8.000 personas, no hubo en todo el día ningún incidente que le obligara a salir de un ambiente plenamente festivo.
«La verdad es que el día ha sido un cúmulo de bendiciones», comentaba Ibargoyen. «Es cierto que ha hecho muchísimo calor y eso nos ha pesado a todos, especialmente a los caballos, pero ¿y? Si hubiera llovido hubiéramos sido igualmente felices, pero estaríamos mojados». Era su manera de decir que la celebración de esta fiesta está por encima de lo que desde el cielo toque en suerte, aunque bien es verdad que el tiempo puede ayudar o estorbar en según que casos.
En el caso de ayer, el intenso sol que las campas del monte San Marcial estuvieran a mediodía a rebosar, como las aceras durante el Alarde. Muchas de todas esas personas quisieron añadir una foto con el general a la colección de sus imágenes del día. El propio Satur Ibargoyen afirmaba, quizá menos en broma de lo que parece, que se había hecho «entorno a seiscientas fotos. Y no, no me importa, creo que es algo propio del cargo y que debo hacerlo, y lo hago encantado. Pero esto no me confunde, no me creo un famoso. Sé que desempeño un rol dos días al año y que en el resto simplemente soy Satur, los que me conocen saben cómo soy».
Una de las cosas que destacó el general del Alarde tradicional fue el número de participantes en el desfile, 8.145 soldados, que son más «que los que desfilaron el pasado año. Parece que está cogiendo auge». También recordó que el de ayer fue el primer Alarde tras la sentencia que afirma que no se trata de un evento discriminatorio.
«Sin duda ha sido especial. Sobre todo para para aquellos que estamos trabajando en la organización, porque teníamos la legitimidad que nos da el pueblo, pero ahora tenemos también la legalidad que nos ha dado el Tribunal Supremo. Lógicamente, este año hemos vivido el Alarde con esa tranquilidad». A parte de eso, pero inevitablemente relacionado, Ibargoyen quiso mostrar su satisfacción porque «nos habíamos puesto un reto difícil que consistía en cumplir con el horario previsto para el Alarde de la mañana y lo hemos conseguido». Efectivamente, su tropa dejó libre el primer punto de coincidencia con el desfile mixto unos cinco minutos antes de la hora de inicio de éste.
El general quiso enviar un mensaje de ilusión a todos los irundarras que hoy se leventaran con el sabor agridulce que deja la gran jornada vivida mezclada con la sensación de que las fiestas ya han acabado. «Tenemos que ser positivos y pensar que a partir del momento en que termina el Alarde, ya queda menos para el del año que viene».