Muchas localidades guipuzcoanas están disfrutando de sus fiestas patronales. Ayer celebraron su día grande con numerosos festejos, al que se sumó un tiempo veraniego.
Tras las danzas y los cánticos en torno a la hogueras que iluminaron la mágica noche de San Juan, muchos municipios guipuzcoanos celebraron ayer el día grande de sus fiestas patronales. La gente, animada también por el buen tiempo, se echó a la calle.
En Arrasate, por ejemplo, las fiestas de año están batiendo récords de participación. La impresionante montonera que se formó en la entrada de la plaza de toros portátil -con un aforo de 1.300 personas- durante el encierro, en el que se registraron varios heridos leves, fue el preludio de una multitudinaria jornada.
Los eibarreses también honraron a su patrón como merece. De hecho, están disfrutando a tope y el gasto festivo no parece haber disminuido. En fiestas, la crisis no se nota, cuentan desde la ciudad armera. Entre los numerosos actos, la tamborrada infantil que recorrió por la tarde la villa armera abarrotó las aceras.
Un luminoso despertar alegró desde el amanecer el día grande de Tolosa, que vivió con emoción la procesión de San Juan. Los espectaculares bailes de los gigantes y el desfile de la compañía de escopeteros marcaron una jornada que también se vivió en la orilla del Oria: Berrobi, en chicos, e Ibarra, en chicas, se llevaron el campeonato de bateles.
La tamborrada infantil de Hernani también congregó a muchos vecinos, que pudieron disfrutar de un variado programa de actos, como el conscuro de pesca de trucha o el del baile al suelto.
En Andoain, la feria de artesanía de Goikoplaza fue un imporaten reclamo para los vecinos, así como la animada axeri-dantza por las calles a los sones de los dulzaineros. También llenaron de música el día de San Juan los alumnos de Soinuak Musika Eskola y los bertsolaris.