Parece la historia de nunca acabar. Tras limar asperezas en sólo una semana en la casa de Gran Hermano: el reencuentro, Indhira y Arturo recaen en la tentación del tonteo. Los insultos y los desprecios han dado paso a las caricias y buenas palabras. Y a Indhira le están entrando las dudas. «No quiero enamorarme», ha soltado en el confesionario de Gran Hermano la malagueña.
Lejos quedan los deprecios que se han dedicado mutuamente en los diferentes platós de Telecinco. Ahora es el turno de la reconciliación e Indhira y Arturo no paran de dedicarse caricias acurrucados en la cama de la casa de Guadalix.
Y aunque el tonteo es cada vez más evidente con jueguecitos con las gafas y caricias entre los dos, lo cierto es que cada vez que Indhira tiene cerca a Arturo la malagueña da un paso para atrás y se encierra en el confesionario a recordar lo mal que lo pasó en la anterior etapa de la casa de Gran Hermano 11 .
Entre lágrimas y consciente de que podría volver a dejarse llevar y retomar la relación con Arturo, Indhira explota en el cofesionario de Gran Hermano: el reencuentro. «No quiero volver a enamorarme», dice la malagueña.