No deje de correr. Camine o trote lentamente.
Realice ejercicios de estiramientos.
Masajee y estire los músculos.
Beba agua en abundancia.
Evite enfriarse.
Examine sus pies y trate cualquier ampolla o herida visible.
Después de hidratarse, es aconsejable reponer carbohidratos tomando una comida a base de pasta o arroz, ensalda, verdura, o fruta y, eventualmente, pescado.
En caso de notar dolores musculares, colocar hielo en el área afectada. En caso de que el dolor persista, hay que consultar con un médico.