Por el Doctor Enrique Pérez Ayala
Son menos rentables energéticamente que los hidratos de carbono pero tienen mayor disponibilidad, debido a que el organismo dispone de una "gran despensa". Son el mejor combustible en pruebas de larga duración. La energía procedente de los lípidos se utiliza una vez agotada la procedente del glucógeno. No se recomienda superar el 25-30% de las necesidades energéticas diarias, excepto en los deportes de resistencia que se puede llegar al 35%. También se recomienda que, al menos, 2/5 del total de la grasa aportada en la dieta sea de origen vegetal. Es importante saber que una dieta rica en grasa hace disminuir el almacenamiento de glucógeno, con la consiguiente disminución de la capacidad de potencia.
No deje de correr. Camine o trote lentamente.
Realice ejercicios de estiramientos.
Masajee y estire los músculos.
Beba agua en abundancia.
Evite enfriarse.
Examine sus pies y trate cualquier ampolla o herida visible.
Después de hidratarse, es aconsejable reponer carbohidratos tomando una comida a base de pasta o arroz, ensalda, verdura, o fruta y, eventualmente, pescado.
En caso de notar dolores musculares, colocar hielo en el área afectada. En caso de que el dolor persista, hay que consultar con un médico.